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Cómo publicar tu libro en 2026


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Por César Sánchez Ruiz



Ferrocarriles



Llegó 2026, y es posible que uno de tus propósitos para este año sea publicar un libro: una novela, un libro de relatos, un poemario, un ensayo... ¿Conoces las vías que tienes para ello? ¿Sabes cuál te requerirá menos trabajo y cuál te hará ganar más por cada ejemplar vendido? En este artículo te hablo de las tres principales, para que puedas elegir la que más te convenga.

Publicación tradicional: donde manda editorial...

Este ha sido el modelo dominante hasta la irrupción de Internet y las nuevas plataformas digitales. En la publicación tradicional, una editorial adopta tu libro como si fuera suyo y se encarga de hacerlo llegar al público. Es un camino basado en la delegación: tú cedes parte de los derechos de tu obra a cambio del trabajo profesional y el sello de calidad que solo una editorial puede ofrecer.

La principal ventaja de la publicación tradicional es que, una vez hayas firmado el contrato, apenas tendrás que dedicarle tiempo ni esfuerzo a la publicación de tu libro, sino que la mayor parte del trabajo lo hará la editorial: tú solo tendrás que ir colaborando en lo estrictamente necesario y esperar a que las tareas (la corrección, la maquetación, el diseño de la portada...) se vayan completando. Tampoco tendrás que poner dinero en ningún momento: la editorial asumirá todos los costes.

No todo son ventajas en la publicación tradicional. Para empezar, no dependerá de ti que tu libro sea publicado, sino que será otra persona la que decida si su publicación vale la pena. Las editoriales, como empresas que son, solo publican aquellos libros que supuestamente les vayan a dar beneficios, y esto implica que no aceptan cualquier cosa. Hoy en día, las editoriales apuestan mayoritariamente por autores ya consagrados, y únicamente dan algunas oportunidades a autores desconocidos.

Otra desventaja es que, por más que en ningún momento tengas que pagar nada a la editorial, no acabarás ingresando por la venta de cada ejemplar todo lo que podrías ganar si publicases de otra manera. De media, recibirás el 10 % por cada ejemplar físico vendido y entre el 12 % y el 15 % por cada ejemplar digital; el resto se lo quedarán, por un lado, la editorial, y, por otro, la plataforma de venta digital, o la distribuidora y la librería, según el caso. También es verdad que el hecho de que tu obra tenga el respaldo de una editorial hará que se vendan más ejemplares, e, incluso, que el precio de venta pueda ser más alto, y esto puede llegar a compensar el bajo porcentaje por ejemplar vendido.

Y una tercera desventaja es que no tendrás el control de tu obra. La editorial podría obligarte, ya para empezar, a que modifiques parte del texto; si no aceptas, podría rescindir el contrato. Lo mismo podría hacer con el título. Luego, será ella quien decida qué cubierta ponerle al libro, y aquí, salvo en casos excepcionales, la opinión que puedas dar apenas contará. Otros aspectos, como la inclusión o no de material gráfico, también serán determinados por la editorial. Aparte, no tendrás voz ni voto en lo que se refiere a la maquetación, la distribución o el precio de venta, en el caso general.

Si eres novel, no lo tendrás sencillo para publicar por esta vía. Aun en el caso de que tu obra tenga una calidad excepcional y potencial de ventas, podría quedar fuera de los planes de la editorial por motivos ajenos al texto, como la saturación del catálogo. Si, en cambio, tienes ya una trayectoria o una marca personal, todo será más fácil, y no solo tendrás más probabilidades de que seleccionen tu libro, sino también algo más de poder de negociación con la editorial.

Autopublicación: tú te lo guisas...

Es lo opuesto a la publicación tradicional. Cuando autopublicas, no acuerdas la publicación con nadie, sino que vas por libre: tú te encargas de corregir tu texto, de maquetarlo, de diseñar la cubierta... Perfectamente puedes delegar algunas tareas, pero serás tú quien lleve la voz cantante en cualquier caso. En particular, es habitual delegar la distribución y la logística (la venta en una plataforma digital, la impresión de los ejemplares físicos, el envío) en una empresa: Amazon, por ejemplo.

La principal ventaja de la autopublicación es que tienes el control total del proceso: no estás a expensas de ningún interés que no sea tuyo. Ya para empezar, no dependerás de que una editorial decida que tu libro merece la pena, sino que podrás publicarlo cuando se te antoje. Luego, el texto podrá ser el que tú quieras, y lo mismo para el título, la cubierta, el tipo y tamaño de letra... Si quieres que únicamente esté disponible en digital o en físico, nadie te pondrá pegas. Incluso el precio podrá ser el que decidas tú.

Otra ventaja es que el beneficio por cada ejemplar vendido será mucho mayor que el que obtendrías en una publicación tradicional. Lo habitual, si pones tu libro a la venta en una plataforma de autopublicación, es que te quedes con el 70 % del precio de venta al público en el caso de ejemplares digitales y entre un 25 % y un 40 % en el caso de ejemplares físicos. Si decides prescindir de intermediarios y vender directamente desde tu canal, el margen será aún mayor, pero asumes entonces la gestión total: desde el proceso de pago y la atención al cliente hasta la impresión y el envío de los ejemplares físicos.

La principal desventaja de la autopublicación es que no contarás con un equipo de profesionales que trabajará por ti, sino que tendrás que ocuparte tú de todo (corrección, maquetación, diseño de la portada, redacción de la sinopsis de venta...), y esto te supondrá una inversión de tiempo considerable, o de dinero, en caso de que decidas contratar a especialistas que te aseguren un acabado profesional.

Si eres novel, y no quieres (o no puedes) dedicar dinero a la publicación de tu libro, pero te ves capaz de ocuparte tú de la mayor parte de las tareas, la autopublicación es tu mejor opción. También lo será si, aunque puedas pagarle a una editorial para que publique tu libro (es la vía que explico ya en el siguiente apartado), quieres tener el control total de la obra y del proceso de publicación.

La autopublicación es la vía que he elegido yo para publicar mis libros. Son cuatro, los que llevo publicados. Los vendo directamente en mi sitio web, y únicamente en formato digital; con ello, acabo ingresando por cada ejemplar el 100 % de su precio de venta (o casi: solo he de descontar el IVA y, en algunos casos, la comisión de la plataforma de pago).

Coedición: si la editorial no viene a ti...

La coedición es el término medio entre la publicación tradicional y la autopublicación. En una coedición, una editorial se encarga de publicar tu libro, pero no porque confíe en él, sino porque le pagas por ello. Cuanto más le pagues, más empeño pondrá en la edición y en la promoción. Así, en función de lo que contrates, te lo corregirán o no, le diseñarán una portada de más o menos calidad, imprimirán una cierta cantidad de ejemplares o no te imprimirán ninguno... Si quieres que hagan más, pues tendrás que pagarles más.

La principal ventaja de la coedición es que te ahorrarás tiempo y esfuerzo: como poco, la editorial se ocupará de la maquetación, del diseño de la portada, de registrar el libro y de ponerlo a la venta en una plataforma de autopublicación. Esto es lo básico; a partir de ahí, podría llegar a ocuparse de la corrección ortotipográfica y de estilo, de la redacción de la sinopsis de venta, de la impresión de un determinado número de ejemplares y de hacértelos llegar a tu domicilio...

Otro punto a favor de la coedición es que te aseguras de que la publicación tenga un mínimo de calidad. Si autopublicas, puedes fallar en algunos aspectos del proceso; si, en cambio, se ocupa de ello una editorial, todo se hará con una cierta profesionalidad, siempre en función de cuánto hayas pagado por el servicio: si pagas poco, pues no podrás esperar demasiado, y te podrías llevar sorpresas desagradables; si pagas más, podrás esperar más.

Sí o sí, tendrás que desembolsar una cierta cantidad de dinero por el servicio, y esta es la principal desventaja de esta modalidad de publicación. Incluso en caso de que te conformes con un servicio mínimo —que solo incluya una edición básica y la subida a una plataforma de venta, sin impresión anticipada de ejemplares—, el coste se te puede ir a los 1000 euros.

Si descartas probar suerte con la publicación tradicional (o ya has intentado esa vía, sin éxito), y tampoco te ves capaz de autopublicar, la coedición es tu mejor opción. En caso de que tu presupuesto sea limitado, puedes contratar una coedición que incluya lo básico; si es holgado, puedes añadirle más servicios.


Puedes ver que ninguna de las tres vías es perfecta ni mejor que las otras por definición; simplemente, cada una responde a unas necesidades y prioridades. Si buscas prestigio y delegación absoluta, la publicación tradicional es tu opción; si prefieres tener el control de tu obra y maximizar los beneficios, la autopublicación es un mejor camino; y si necesitas ayuda profesional, pero no quieres depender del filtro de una editorial convencional, la coedición te servirá.

Y hasta aquí esta explicación. En un próximo artículo hablaré con detalle sobre cada una de las fases de la publicación: la corrección ortotipográfica y de estilo, la maquetación, el diseño de la portada, el depósito legal, la colocación en una plataforma de venta, etc. Si quieres que te avise cuanto lo publique, únete a mi ejército literario.



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