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Cómo poner bien las comas
y evitar que te pase lo que a Oscar Wilde (II)


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Por César Sánchez



Coma



En la primera parte del artículo Cómo poner bien las comas (y evitar que te pase lo que a Oscar Wilde) te había explicado para qué sirve la coma, por qué es importante ponerlas todas bien y cuándo se pone coma en las oraciones simples. Pues bien, aquí tienes la segunda parte, en la que te explico en qué casos se pone coma en la oraciones compuestas.

Seguiré ejemplificando con variantes de la frase de El dinosaurio, el famoso cuento de nueve palabras de Augusto Monterroso:

EL DINOSAURIO
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.


Bien. Como sabrás, podemos formar una oración compuesta por coordinación, por subordinación y por yuxtaposición. Expondré cuándo se pone coma en cada caso.

La coma en las oraciones coordinadas

Existen cinco tipos de oraciones coordinadas: copulativas, disyuntivas, adversativas, distributivas y explicativas.

En las oraciones coordinadas copulativas, cuando las proposiciones que se unen son tres o más, se separan todas con coma salvo la dos últimas, que se unen con la conjunción y/e.

El meteorito caerá, yo me iré y el dinosaurio todavía estará ahí.

En los casos en que la conjunción y/e tiene valor adversativo (se puede substituir por pero), se suele preceder de coma:

Le tiré una piedra al dinosaurio, y no le di.

Por su parte, la conjunción ni, con la que se separan todos los elementos de la oración cuando ésta es negativa, no se precede de coma, en el caso general:

Ni el meteorito caerá ni yo me iré ni el dinosaurio se moverá de ahí.

La mayoría de las veces, esta conjunción también se puede preceder de coma, así que no hay problema en este caso:

Ni el meteorito caerá, ni yo me iré, ni el dinosaurio se moverá de ahí.

En las oraciones coordinadas disyuntivas, cuando las alternativas son más de dos, todas se separan con coma excepto la penúltima y la última, que se unen con la conjunción o/u:

Al dinosaurio se le ve, se le oye o se le huele.

También podemos separar con la conjunción o/u todos los elementos, en cuyo caso lo habitual es precederla de coma:

Al dinosaurio, o se le ve, o se le oye, o se le huele.

Veamos ya cuándo se pone coma en las oraciones coordinadas adversativas:

La conjunción pero, cuando se usa para unir dos proposiciones, siempre va precedida de coma:

El dinosaurio todavía estaba allí, pero a mí me daba igual.

La palabra pero no se precede de coma cuando no separa proposiciones, sino cualidades:

El dinosaurio era pobre pero honrado.

Tampoco se precede de coma cuando se usa para enfatizar:

Era un dinosaurio pero que muy honrado.

La conjunción adversativa sino también se precede de coma:

El dinosaurio no iba, sino venía.

No es adversativa, y no se precede de coma, cuando puede ser substituida por "excepto", "salvo", "más que" o una expresión similar:

Qué puedo hacer sino esperar a que se vaya el dinosaurio.

Se precede también de coma cuando forma parte de la construcción no sólo... sino (también)...:

No sólo estaba ahí el dinosaurio, sino también el pterosaurio.

Todas estas reglas sobre el uso de la coma con la conjunción sino se aplican igualmente cuando se usa dentro de una oración simple:

La culpa no es mía, sino del dinosaurio.

Es muy importante que sepas distinguir la conjunción sino de la locución si no (y del sustantivo sino).

También la conjunción aunque, en los casos en que es adversativa, se precede de coma:

Se sabe que el meteorito cayó en mayo, aunque se ignora el año.

Es adversativa cuando puede ser substituida por pero. De lo contrario, es concesiva, y no se precede de coma:

No me acercaría al dinosaurio aunque me pagasen.

Pasando ya a las oraciones coordinadas distributivas, que son aquellas que se forman con los nexos bien... bien..., ya... ya..., ahora… ahora…, etc., se separan con coma los elementos que las forman:

El dinosaurio a ratos corretea por el valle, a ratos se baña en el lago.

El único caso en que los elementos de una oración coordinada distributiva no se separan con coma es cuando están enlazados mediante la construcción tan pronto... como:

Es decir, tan pronto corretea por el valle como se baña en el lago.

En las oraciones coordinadas explicativas, el nexo, que podrá ser es decir, esto es, es más, o sea, mejor dicho..., se aísla con comas:

No resultará fácil librarse del dinosaurio, es decir, será complicado.

La coma en las oraciones subordinadas

Ya en cuanto a las oraciones subordinadas, no se aíslan con comas, en el caso general:

El dinosaurio ya estaba ahí cuando yo llegué.

Veamos las excepciones:

Se delimitan con comas las subordinadas adjetivas explicativas, que son aquellas que aportan información sobre un elemento de la oración principal y que pueden suprimirse sin que se altere el significado de la frase:

El dinosaurio, que era grande como una montaña, todavía estaba allí.

En cambio, las subordinadas adjetivas especificativas, que no pueden suprimirse sin que el significado de la frase quede alterado, no se delimitan con comas:

El dinosaurio que era grande como una montaña todavía estaba allí.

Las subordinadas sustantivas de complemento directo que trascriben un enunciado se separan con coma del resto de la oración cuando aparecen al inicio de la misma:

¿Dónde caerá el meteorito?, se preguntaba el dinosaurio.

Las subordinadas circunstanciales se aíslan con comas cuando en lugar de aparecer en su posición natural, es decir, tras el verbo y el resto de complementos...

El dinosaurio todavía estaba allí cuando cayó el meteorito.

... aparecen en una posición distinta:

Cuando cayó el meteorito, el dinosaurio todavía estaba allí.

Las subordinadas causales, que son aquellas que introducen la causa de lo expuesto en la oración principal, se delimitan con coma cuando están introducidas por pues, puesto que o ya que:

El dinosaurio no se inmutó, pues no le tenía miedo a la muerte.

También se precede de coma la conjunción que cuando se usa con esta finalidad:

Me voy, que ya no aguanto al dinosaurio.

En cambio, cuando la subordinada está introducida por porque, dado que o debido a, no se pone coma:

El meteorito apenas causó destrozo porque cayó en el mar.

Ahora bien, si la palabra porque introduce la causa de que se haya podido enunciar lo que se expone en la oración principal, sí se pone coma:

El dinosaurio todavía estaba allí, porque noté su aliento en el cogote.

Vamos con más nexos. Siempre se pone coma delante de los conectores que introducen una consecuencia: así que, de manera que, de ahí que, conque, etc.:

El dinosaurio todavía estaba allí, así que me quedé en la cueva.

La coma en las oraciones yuxtapuestas

Ya por último, en cuanto a las oraciones compuestas por yuxtaposición, únicamente se usa la coma en ciertos casos. Lo habitual es separar las proposiciones yuxtapuestas mediante punto y coma o dos puntos:

El dinosaurio no se había ido: todavía estaba allí.

Podremos separarlas con coma cuando sean muy breves y estén claramente correlacionadas:

Yo me voy, el dinosaurio se queda.

A poco que sean largas, o incluyan incisos, nos veremos ya obligados, en la mayoría de los casos, a recurrir al punto y coma:

Yo me voy, que ya es tarde; el dinosaurio se queda.


Bueno, pues hasta aquí la segunda parte del artículo.

Aquí tienes otro en que hablo sobre algunos errores que se que cometen habitualmente en el uso de las mayúsculas.

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Fuente consultada: Diccionario panhispánico de dudas, 2005, Real Academia Española





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