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Taller de Escritores >> Técnicas narrativas y de escritura >> El narrador
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El pleonasmo es un recurso retórico que consiste en situar en una misma expresión dos conceptos de igual significado.

Cuatro errores de escritura detectados con frecuencia en el trabajo de nuestros alumnos.

El oxímoron es un recurso literario que consiste en situar en una misma expresión dos conceptos de significado contradictorio obteniendo con ello un significado nuevo.

La prolepsis es un recurso narrativo que consiste en adelantarle al lector un hecho del futuro.

La analepsis es un recurso que nos permite romper la línea temporal de una narración. Se emplea frecuentemente en narrativa.

¿Sabías que no por ser mayúscula una letra se libra de llevar tilde?

En una obra literaria, un buen diálogo permite definir el carácter de los personajes, revelar sus intenciones y estados de ánimo y expresar su forma de pensar.

El punto de vista es la perspectiva empleada para narrar una historia. Cuando el narrador es un personaje, el punto de vista siempre será el del propio personaje, pero si usamos un narrador externo a la historia, tendremos que "ubicarlo" en algún sitio.

La técnica denominada escritura libre consiste en escribir ininterrumpidamente durante un periodo prefijado de tiempo (por ejemplo cinco o diez minutos), plasmando en un papel las ideas o los pensamientos que le pasen al escritor por la cabeza.

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El narrador





Una de las principales decisiones que deberemos tomar al comenzar a escribir un relato o una novela es quién será su narrador. Podríamos pensar que el narrador de una historia es siempre su autor, pero no es así. Leamos, y así podremos verlo claro, el inicio de Moby Dick, la famosa novela de Herman Melville:

Llamadme Ismael. Hace años, no importa cuántos exactamente, hallándome con poco o ningún dinero en el bolsillo y nada en particular que me interesara en tierra, pensé que me iría a navegar un poco por ahí, para ver la parte acuática del mundo. Es un modo que tengo de ahuyentar la melancolía y arreglar la circulación.

En este caso, quien nos empieza a relatar la historia (y seguirá haciéndolo hasta el final de la novela) es Ismael, un marinero, y no su autor. Herman Melville ha escrito la historia, las palabras que leemos, pero es Ismael quien nos la está narrando. Si el narrador hubiera sido el propio Melville, el texto habría quedado de otra manera. Podría haber quedado, por ejemplo, así:

Se llamaba Ismael. En un momento de su vida se encontró con poco dinero en el bolsillo y nada en particular que le interesara en tierra, y pensó que se iría a navegar por ahí, para ver la parte acuática del mundo. Era un modo que tenía de ahuyentar la melancolía y arreglar la circulación.

El narrador, en este caso, es alguien externo a la historia, es decir, no nos cuenta hechos en los que el haya participado, mientras en el que primer caso Ismael sí lo hacía. Vemos que, como consecuencia, el texto ha pasado a estar dominado por verbos en tercera persona, mientra que antes lo estaba por verbos en primera.

Lee ahora sobre el punto de vista.







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