Nanorrelatos
Los nanorrelatos son historias en su mínima expresión. Por lo general, un nanorrelato consta de una única línea de texto, aparte de la del título, o bien de varias líneas cortas. En este último caso suelen corresponderse con las citas de un diálogo breve. Por término medio, un nanorrelato está redactado con unas 10 palabras (incluidas las del título).
Éste es un ejemplo de nanorrelato:
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Le robé el corazón
—Ya puede empezar el trasplante, doctor.
Autor: Alejandro Alcalde Vicente
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Éstos son dos ejemplos más:
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Cuento de terror
Cuando quisimos darnos cuenta, todos éramos funcionarios.
Autor: Oscar Sipán Sanz
In extremis
Logré besarla. Total, era el fin del mundo.
Autor: Ignacio Cañas Hernández
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Aquí tienes
más ejemplos.
Dado el escaso número de palabras con el que el nanorrelato debe ser escrito, al lector sólo se le muestra, por lo general, un instante o retazo la historia a la que se refiere (por ejemplo, el desenlace), dejando el resto del relato a su imaginación o a su capacidad de deducción. Debido también al límite en la longitud, el título se suele aprovechar para narrar parte de la historia en él.
En Taller de Escritores apostamos por este género literario, que consideramos muy adecuado para los nuevos tiempos. En 2009 convocamos nuestro
I Premio de Nanorrelato, con gran éxito de participación. Éste fue el
fallo del jurado. Recientemente hemos convocado la
tercera edición, y en breve convocaremos la cuarta.
Te invitamos a leer algunos
nanorrelatos de autores famosos, como el conocido
El dinosaurio, de Augusto Monterroso. También te ofrecemos la posibilidad de que
enlaces o te
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Por último, pero no por ello menos importante, puedes aprender a escribir nanorrelatos participando en nuestro
taller online de nanorrelato.